Hace sólo unos días adelantábamos las preferencias de la secretaría técnica a la hora de cubrir una posible eventualidad en el centro del campo.

Txiki y Pep llevan tiempo sondeando diferentes alternativas y evaluando su posible adaptación al sistema de juego del Barça y a la filosofía que impera en el vestuario culé. Nadie quiere acudir al mercado con prisas y con la exigencia de tapar un hueco producto de la marcha de Touré o cualquier otro futbolista. Para evitar encarecer el producto o verse sometidos al ‘chantaje’ del club vendedor, la secretaría técnica ha abierto los primeros contactos para sondear el precio real y la predisposición a entablar negociaciones formales.

Este es el caso del Girondins y Diarra. Según confirmaron los rotativos Le Parisien y L’Equipe, emisarios del Barça ya se han dirigido al club de Burdeos para tantear la situación real del centrocampista francés.

El veterano jugador galo se ajustaría al perfil exigido por Guardiola. A sus 29 años, Alou es un jugador experimentado, con un más que notable potencial físico y que destaca por ser un futbolista disciplinado y que no acostumbra a perder su posición sobre el terreno de juego.

En su currículum destaca la presencia en equipos grandes, como el Olympique de Lyon, aunque su periplo no fue exitoso, pero ha sido en estas dos últimas campañas cuando ha explotado su juego. La progresión ha sido brutal, se ha erigido en pieza clave para el conjunto de Laurent Blanc y le ha permitido consolidarse en la selección absoluta.

En favor de Alou Diarra destacan detalles importantes como el factor económico. Su salida no debe ser especialmente costosa y, en el peor de los casos y ante una posible intransigencia del Girondins, el centrocampista incluyó una cláusula contractual en la que queda automáticamente liberado tras el pago de 7.75 millones de euros. Además, su sueldo actual supera ligeramente los dos millones de euros. Cifras importantes para el fútbol francés pero que no deben ocasionar tensiones en la caja azulgrana.

No se puede hablar de negociaciones formales, entre otras cuestiones porque el Barça no es el único club europeo que ha ejercido la toma de contacto. El Marsella se interesó por Diarra y hace unas semanas se hizo público el interés del Sevilla por el jugador del Girondins.

El Barça quiere estar bien colocado y tener controlado al futbolista en el caso de tener que acudir al mercado.

El perfil que Txiki y Pep examinan parte de una premisa indiscutible: Sergio Busquets es titular indiscutible como pivote de cierre en el centro del campo. El canterano se ha ganado la confianza de Guardiola y lo único necesario es buscar un complemento para compartir equipo en ocasiones puntuales y darle el relevo en función de rotaciones, lesiones o sanciones.
Moussa Sissoko (Toulouse) y Nicolas Nkoulou (Mónaco) son otros objetivos que destacan en la lista de Txiki Begiristain. En ambos casos se trataría de jóvenes valores de 20 años, con un potencial increíble y cuyo precio sería asequible.