Pese al buen resultado de la ida, (3-3 en Santo Domingo), los de Luis Enrique sabían que no podían descuidarse ante un conjunto experimentado como el almeriense y menos, ante la numerosa afición que prácticamente llenó las gradas del Mini Estadi.

Es por eso que, de la mano de un gran Sergi Roberto, los azulgranas empezaron muy fuertes y rondaron el gol en los primeros minutos de partido. Jonathan Soriano tuvo dos buenas ocasiones y Nolito, con un tiro al palo, la más clara. Sin embargo, el Barça no conseguía romper el 0-0 inicial ante un Poli que también tuvo su ocasión de la mano de Cañadas.

La segunda parte empezó de la mejor manera posible. Unas manos claras en el área del Poli provocaron la expulsión de Arbilla y Jonathan Soriano no desaprovechó el correspondiente penalty para poner por delante al Barça.

Pese a jugar con uno más, el filial azulgrana no consiguió abrir hueco en el marcador y eso lo aprovechó el Poli Ejido para lograr el empate y poner el miedo en el cuerpo de los azulgranas. Un centro desde banda derecha lo remató Antoñito al fondo de la red, situando al conjunto celeste a un gol de darle la vuelta a la eliminatoria.

Los nervios empezaron a aparecer en los hombres de Luis Enrique, que no sabían aprovechar el hecho de jugar en superioridad. Ni siquiera, cuando Luciano fue expulsado y el Poli se quedó con nueve. Por suerte, no hubo más goles y los azulgranas terminaron superando la primera eliminatoria de las tres que deberán pasar si quieren subir a la Liga Adelante.

El primer paso ya está dado y el lunes se conocerá, -a través de un sorteo-, quién será el próximo rival. El ascenso sigue siendo posible.