Llevaban más de una hora esperando con gran paciencia. Por ello, cuando David Villa subió las escaleras que separan los vestuarios del FC Barcelona con el terreno de juego y salió y pisó el césped, fue la locura. Los miles de seguidores que le esperaban enloquecieron. Se sucedieron los gritos de “¡Villa, Villa, Villa! que hicieron prácticamente imposible que se pudiera oir su breve parlamento ante los aficionados.

Posteriormente, la locura aumentó cuando el jugador mandó algunos balones hacia la grada y recorrió corriendo y aplaudiendo a los aficionados desde la tribuna hasta los dos goles.

Para evitar incidentes como el pasado año en la presentación de Ibrahimovic, en esta ocasión no se permitió ocupar la primera grada de tribuna, con lo que se evitó que nadie pudiera saltar al campo como pasó entonces.

El asturiano se dirigió a los allí presentes y aseguró que era “uno de los días más felices” de su vida. “Estoy muy contento, orguloso y muy emocionado por este recibimiento. Gracias por este cariño que me habéis dado y esperad que os lo devuelva dentro de este campo. Visca el Barça!”, añadió.

Por último, destacar que David Villa tuvo el honor de ser el primer jugador del Barça en lucir la que será la nueva equipación del equipo la próxima temporada.