Ayer por la tarde se inició el proceso de negociación entre el Valencia y el FC Barcelona para traspasar a David Villa. Ya es un hecho. La operación la está llevando directamente Manuel Llorente y ya está en marcha. Hasta el día de ayer, al presidente le habían llegado las intenciones azulgrana de forma informal, pero una vez finalizó la temporada y después de que la Comisión Delegada del Barça diera el OK a la operación una vez estudiadas al detalle las cifras, se pusieron en contacto telefónicamente con Llorente para comenzar la negociación que puede llevar al Guaje al Camp Nou. La intención del Valencia es no «dilatar en el tiempo» la operación, ya que el Barça conocía antes de empezar la negociación las pretensiones económicas del VCF para poder llegar a un acuerdo, y le dieron el visto bueno. Bajo estos parámetros, salvo que alguna de las dos partes quiera cambiar las condiciones previstas —que no es la intención—, la salida de David Villa del Valencia se puede concretar en las próximas horas.

Manuel Llorente es quien ha estado manejando los tiempos sobre el futuro de David Villa, el futbolista lo ha dejado todo en sus manos al no tener representante, y el presidente del Valencia ya se ha puesto manos a la obra. Hasta la tarde de ayer, cuando Joan Laporta le encargó a su departamento económico que empezara la negociación estrictamente financiera con el VCF, sólo se conocían sus intenciones, igual como de varios equipos de la Premier League inglesa. Había una conversación pendiente entre el presidente y el jugador para determinar cuál era el camino a seguir, en las últimas horas han estado en permanente contacto telefónico, y el Guaje le ha reiterado —como ocurrió el pasado verano— su intención de continuar en la Liga BBVA si tenía que abandonar el Valencia por una necesidad económica. La salida del ´7´ significaría para el VCF unos ingresos aproximados de 45 millones de euros, el Barça lo sabe y si ayer empezaron a intercambiarse números es para ver cuáles son las formas de pago para cerrar la operación cuanto antes. Ninguna de las dos partes tiene intención de prolongarla en el tiempo; Joan Laporta quiere presentar al jugador antes de que se concentre para preparar el Mundial de Sudáfrica, tiene de tiempo esta semana, y el VCF está convencido que se puede llegar a un acuerdo en las próximas horas. Será una operación «relámpago» si el equipo azulgrana cumple con las condiciones de pago solicitadas, y tanto es así que el futbolista ha preferido seguir estos días en la ciudad de Valencia antes que realizar cualquier tipo de viaje porque Manuel Llorente le ha hecho saber al jugador que una vez acabara el campeonato empezaría la negociación formal con el Barça si estos cumplían con su palabra, y así ha sido. Las intenciones de las tres partes coinciden, por tanto, sólo es una cuestión de tiempo. El Guaje prefiere mantenerse en silencio hasta que no culmine la negociación que ayer se puso en marcha, y hasta que no estampe su firma con otro club, tampoco dará ninguna operación por hecha. Cuando Llorente abandonó a media mañana las oficinas de la entidad con destino a Madrid por otros asuntos era consciente que el Barça iba a llamar en las próximas horas una vez se apagaran las últimas llamas del título de liga, por la tarde empezó la negociación.

El presidente del VCF ha insistido una y otra vez que no iba a realizar una subasta con el goleador asturiano, así como que «no se vende cuando uno quiere, sino cuando puede». En los presupuestos del ejercicio existe una partida de 44 millones de euros en concepto de venta de activos, pero no es necesario que esta se produzca antes del 30 de junio, ya que existe un período de tiempo hasta la formulación de cuentas en las que se podría realizar. Si el Barça cumple con lo que pide Llorente en concepto de traspaso, las horas de Villa con están contadas.