foto_367727_CASEl cuerpo técnico azulgrana anda preocupado con el centro del campo. Pep y Txiki llevan tiempo analizando el calendario de competición de la próxima temporada y ambos parece que han llegado a una misma conclusión. El equipo necesita otro refuerzo de calidad en el centro del campo para solventar dos casos urgentes: la más que cantada marcha de Gudjohnsen y la disputa de la Copa Africa, una cita que se prolongará durante los meses de enero y febrero del próximo año y que, con toda probabilidad, impedirá que Touré Yaya y Keita vistan de azulgrana durante varias semanas. Un lujo que el Barça no se puede permitir.

La solución parece evidente y pasa por encontrar el perfil de un jugador potente, con largo recorrido físico y con un enorme sentido táctico. Requisitos más que complicados pero que, sin embargo, coinciden en la figura de Javier Mascherano. Pocas veces un jugador ha generado tanto consenso entre las altas esferas del Barça. Existe coincidencia plena, el centrocampista argentino es el elegido, aunque todo el mundo asume que la empresa de concretar un traspaso con el Liverpool no será tarea sencilla.

Desde hace más de dos años, el área técnica del Barça tiene excelentes informes técnicos de Mascherano. Su potencial físico es descomunal, su habilidad para tener siempre la mejor lectura del partido está fuera de toda duda y, por si fuera poco, los informes personales indican que es un tipo sencillo y un ganador nato. Por algo es uno de los grandes líderes de la selección Argentina.

El club azulgrana ya ha movido sus primeras piezas. Está al corriente que Mascherano, en su entorno privado, habría manifestado su voluntad por forzar un cambio de aires. El futbolista considera que su ciclo en el Liverpool habría llegado a su fin y estaría por la labor de dar el salto a España. Hace sólo unas semanas se especulaba con una información en la que el agente del centrocampista habría ofrecido el jugador a Jorge Valdano.

El gran problema radica en convencer a Rafa Benítez para libere a uno de sus puntales en el equipo. El técnico habría condicionado su reciente renovación al hecho de controlar todas las salidas y efectuar mínimas ventas para intentar apuntalar un poco más el bloque. Si finalmente se consuma el traspaso de Xabi Alonso al Real Madrid no parece factible que el entrenador del conjunto inglés contemple con buenos ojos la marcha de su verdadera alma en el centro del campo.

La operación está en marcha, pero camina con paso lento. El Barça acude al mercado con máxima precaución y no está en disposición de realizar grandes desembolsos económicos. La principal inversión apunta directamente al eje del ataque. Si el club tiene que poner los millones sobre la mesa lo hará por un delantero. No habrá traspaso millonario para reforzar el centro del campo. Las informaciones que especulaban sobre la llegada de Mascherano al Madrid señalaban que el Liverpool podría abrir la puerta por un montante económico de 25 millones de euros. Fuentes del Barça indicaron que esta cifra podría ser ligeramente superior en el caso de que Benítez quisiera formalizar las negociaciones.

El posible fichaje del argentino abriría la puerta a otros movimientos que están latentes en la secretaría técnica. Txiki es consciente de la revalorización de la mayoría de jugadores y desde hace tiempo son varios los clubs que llaman periódicamente a la puerta para valorar una salida. Este es el caso de Touré Yaya. Su temporada ha sido espléndida y la lista de pretendientes del marfileño es larga y extensa. El centrocampista está pendiente de mejoras contractuales, pero nadie descarta que en el caso de llegar alguna oferta mareante el Barça estuviera dispuesto a escucharla y concretarla. La progresión de Sergio Busquets, una apuesta en toda regla de Pep Guardiola, y la hipotética llegada de Mascherano a la plantilla permitirían mitigar la marcha del africano.

El escenario cada vez está más clarificado. Guardiola y Begiristain tienen perfectamente diseñados los movimientos a seguir, aunque todos ellos se realizarán con discreción. De momento, son otros los clubes que irrumpen en el mercado a la desesperada en busca de proyectos revolucionarios. El Barça, consciente del atractivo de su marca en el mercado, se lo toma con más calma. El dinero existente para fichajes debe administrarse a conciencia. Lo importante, por ahora, es definir los objetivos y Mascherano es uno de ellos.