Fue un duelo vibrante, de alto voltaje, jugado con una gran intensidad y con momentos de gran baloncesto, pese a la ausencia de Navarro y Ricky Rubio, las estrellas de cada equipo. Pero al final, el choque se lo llevó el Barça (95-77), porque fue el que más lo quiso, el que más lo buscó y el que mejor supo combinar acierto y deseo en los momentos decisivos.

 

El resultado final no refleja, no obstante, la igualdad que hubo en los dos equipos en los primeros treinta minutos de partido. Al conjunto azulgrana le costó un mundo doblegar la resistencia verdinegra tras un primer cuarto tremendamente equilibrado en todas las facetas del juego (22-22).

 

Lo logró al inicio del segundo período, cuando abrió una primera brecha en el electrónico (38-30, min.15), gracias a su aplicación en defensa y al domino del rebote ofensivo y coincidiendo con los mejores minutos de Roger Grimau y la entrada en pista de Santiago, quien hoy debutaba con su nuevo equipo.

 

Sin embargo, al Regal Barcelona esta renta no les alcanzaría más que para marcharse con un ligera ventaja al descanso (47-45), porque el conjunto verdinegro no se dejó ir, ni muchos menos, cuando el Barça apretó y, liderado por Wright en el lanzamiento exterior y por la capacidad atlética de Mensah-Bonsu en la pintura, volvió a meterse en el partido.

 

La conexión entre Wright y Mensah-Bonsu (20 puntos entre los dos en la primera mitad) fue lo mejor de un equipo que no contó esta vez con una gran aportación ofensiva Mallet, quien no fue el mismo que destrozó a los azulgranas, con 29 puntos, en la final de la Liga Catalana.

 

La intimidación del pívot británico y los triples de Wright y Jasaitis sirvieron al DKV Joventut para empezar mandando tras la reanudación (52-57, min.25). Andersen no estaba saliendo airoso de sus duelos con Mensah-Bonsu y Hernández-Sonseca y Basile y Grimau habían empezado a atascarse desde la línea de 6,25.

 

Tuvo que aparecer Santiago -gran estreno el del pívot portorriqueño- e Ilyasova para darle la vuelta al choque (61-59, min.27). Después, los triples de Barret y Barton acabaron por destrozar la zona 2-3 de la ‘Penya’ y colocar un último parcial de 14-5 que puso al Barcelona 11 puntos arriba al final del tercer cuarto (75-64).

 

Ahí acabó el partido, porque los diez minutos finales ya no serían lo mismo. El Barcelona, ayudado por un Palau totalmente entregado, no apartó el pie del acelerador. Su asfixiante defensa provocó varias pérdidas de balón del Joventut y los badaloneses, exhaustos, acabaron bajando definitivamente los brazos.

 

Los último minutos fuero un festival ofensivo del Barça, con Vázquez y Grimau en plan estelar y con los jugadores verdinegros asistiendo como espectadores de lujo al abultado y engañoso 95-77 final.

 

95-Regal Barcelona (22+25+28+20): Lakovic (3), Sada (6), Barton (5), Ilyasova (13), Andersen (9) -cinco inicial- Basile (9), Grimau (15), Vázquez (11), Barret (8), Trias (5) y Santiago (11).

77-DKV Joventut (22+23+19+13): Mallet (9), Bogdanovic (4), Wright (20), Mensah-Bonsu (16), Hernández-Sonseca (-) -cinco inicial- Ribas (6), Jagla (8), Norel (4), Tomás (4) y Jasaitis (6).

Árbitros: Herrezuelo, Conde y Leal. Sin eliminados

 

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