Messi y Eto’o están cada vez mejor, el equipo crea un sinfín de ocasiones, y la goleada pudo haber sido de escándalo… pero el Camp Nou acabó pidiendo la hora. El Barça, que tenía el partido resuelto con un 2-0 a favor, se complicó la vida de forma inexplicable tras el descanso y su exceso de confianza y sus errores defensivos estuvieron a punto de dar al traste con el triunfo.

 

Los goles en contra se han convertido, sin duda, en la gran asignatura pendiente de este equipo. Si se exceptúa la ida de la previa de la Champions, ante el Wisla (4-0), ni un solo partido oficial ha conseguido Víctor Valdés acabar con su portería a cero. Y eso que el Betis no había marcado ni un tanto en las tres primeras jornadas de Liga. Pues llegar al Camp Nou y romper su maldición fue todo uno. Y no fueron uno, no, sino dos. Por fortuna para todos, quien menos lo esperaba, Eidur Gudjohnsen, y a diez minutos del final, acabó salvando la papeleta.

 

Pep Guardiola anunció en la víspera que volvería a vestir con el mismo traje oscuro que tan buena suerte le había dado en los dos últimos partidos, ante los dos Sporting, de Lisboa y de Gijón. Su superstición dio resultado: aún sufriendo, el equipo volvió a ganar. Lo que no repitió, una vez más, fue once inicial. Las alineaciones del técnico azulgrana son cada vez más difíciles de predecir. En defensa, debutó como titular uno de los nuevos: Martín Cáceres. El uruguayo, que había jugado diez minutos en El Molinón, relegó a Carles Puyol a la suplencia. Y lo mismo sucedió con Sergio Busquets. El canterano, que tan espectacular rendimiento está dando, cedió su sitio a Touré, aunque acabó entrando por él tras el descanso, cuando peor pintaban las cosas para el equipo.

 

Donde no hubo cambios fue en la delantera. Lógico, después del 1-6 de Gijón. Así que Henry, recuperado ya de su faringitis, tuvo que esperar a mejor ocasión. Iniesta, Eto’o y Messi integraron el ‘tridente’ ofensivo.

 

El partido empezó muy bien para los azulgranas. El equipo salió concentrado, con brío, moviendo con rapidez el balón, y dominando con claridad. Y, con Eto’o ‘enchufado’, todo resulta más fácil. El camerunés, sin estar aún a su mejor nivel, marcó dos golazos que dejaron el partido de cara para los de Guardiola. Pocos podían imaginar que el desenlace acabaría siendo tan inquietante.

 

El 1-0 llegó en el 16′. El camerunés, a pase de Messi, conectó un impresionante derechazo desde la frontal que, tras rebotar en el larguero, entró como un obús. Y el 2-0, en el 23′, volvió a tener los mismos protagonistas. El argentino se internó en el área por la derecha y, tras irse de su par, centró un balón para que Eto’o, en boca de gol, lo remachara a placer.

 

Aún no había pasado media hora y el partido parecía sentenciado. Pero no fue así. Todavía habría que sufrir mucho. Y se sufrió porque el Barça bajó la guardia. Confiado, sin presionar ni llevar la iniciativa, el equipo se dejó ir. Y, tras un ‘planchazo’ de Touré a Monzón, llegó el 2-1. El árbitro, Daudén Ibáñez, señaló libre indirecto en el área por juego peligroso del marfileño… y Capi convirtió el lanzamiento en gol (2-1, 59′).

 

El Barça flaqueaba más de la cuenta, y en esa indefinición encontraron un filón los de Chaparro. Tras otro grave despiste, y sin tiempo apenas para reponerse, llegó el empate, obra de José Mari. El andaluz sorprendió a Valdés en una contra con un suave remate ‘picado’ (2-2, 66′). Un minuto antes, Daudén había pasado por alto un claro penalty de Cáceres a un ex azulgrana, Sergio García.

 

Con el Camp Nou hecho un manojo de nervios, el partido lo acabó decidiendo quien menos se esperaba: Eidur Gudjohnsen. El islandés, que había entrado poco antes en sustitución de Keita, marcó el 3-2 definitivo en el 79′, al culminar con un espectacular remate de semitijera en el área un centro desde la derecha de Alves.

 

La entrada de Bojan aportó más dinamismo en la recta final. El canterano falló dos mano a mano ante el meta Casto, y Alves, en el 86′, estrelló un lanzamiento de falta en el poste. El Barça pudo golear, pero sus errores pudieron costarle caros. Por suerte, esta vez no se repitió el guión de Numancia (1-0) y Racing (1-1), y hubo final feliz.

 

3-FC Barcelona: Valdés; Alves, Márquez, Cáceres, Abidal, Touré Yayá (Busquets, 71’), Keita (Gudjohnsen, 71’), Xavi, Messi, Iniesta y Eto’o (Bojan, 77’).

2-Real Betis: Casto; Nelson, Arzu, Juanito, Fernando Vega; Mehmet Aurelio, Emaná (Damià, 46’), Capi (Juande, 86’); Mark González (Monzón, 40’), José Mari y Sergio García.

Goles: 1-0, m.17: Eto’o. 2-0, m.23: Eto’o. 2-1, m.59: Monzón. 2-2, m.67: José Mari. 3-2, m.80: Gudjohnsen.

Árbitro: Daudén Ibáñez (Comité Aragonés). Mostró cartulina amarilla a Touré Yayá (15’), Fernando Vega (43’), Capi (m.74), Busquets (85’) y Mehmet Aurelio (86’).

 

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