Después de los experimentos de Pep Guardiola el sábado ante el Racing, había curiosidad para ver qué hacía esta vez el técnico. Parecía claro que volverían algunas ‘vacas sagradas’ como Iniesta o Henry, pero quedaban, como mínimo, un par de dudas. ¿Quién sería el lateral izquierdo sin Abidal en la convocatoria? ¿Y el pivote defensivo?

La respuesta fue más sorprendente en el caso del lateral que en el del pivote. Y es que si sobre el papel el sustituto de Abidal podía ser Sylvinho o incluso Martín Cáceres, el técnico se decidió por poner a Puyol como lateral izquierdo – una posición no inédita pero sí muy poco común para el canterano – y a Piqué en el centro de la defensa. Y en el pivote, volvió a confiar en Keita en detrimento de Touré Yayá. Y es que cada vez parece más claro que Martín Cáceres, Sylvinho y Touré serán tres de los jugadores a los que menos veremos esta temporada.

El Barça salió al campo muy enchufado. Suponemos que Guardiola leyó la cartilla a los jugadores y les dejó clara una consigna: si no se chuta, no se marca. Y sus hombres salieron con la lección aprendida. Ante un rival más desordenado y menos consistente en defensa de lo que fue el sábado el Racing, los jugadores locales chutaron mucho, aunque con poco acierto. El recital de disparos lo inició Iniesta, en el minuto 2 y le salió alto. Y a partir de aquí lo intentaron Henry (9′), también fuera; Xavi (11′) fuera y Messi (17′) tras una excelente jugada individual, también fuera.

Pero, afortunadamente, el gol no tardó en llegar. Fue en el minuto 20 cuando Xavi lanzó un saque de esquina y Márquez, en el segundo poste, totalmente solo, remató impecablemente de cabeza y cruzó el balón lejos del alcance del portero Rui Patricio. Era el 1-0. El gol de la tranquilidad en una jugada que dio toda la sensación que el equipo había ensayado en más de una ocasión.

Tras el tanto de Márquez, el Sporting abrió algo más sus líneas, pero sin dar ninguna sensación de peligro. Sólo se puede destacar una falta lanzada por el ex barcelonista Rochemback, con su habitual dureza, y que Víctor Valdés neutralizó despejando el balón con los puños.

En el último cuarto de hora, el juego ofensivo del Barça tuvo un claro protagonista: Thierry Henry. Muy enchufado como el resto de sus compañeros, el francés hizo una buena jugada individual (33′) pero su disparo lo paró el portero. Y en el minuto 37, en la última jugada del primer tiempo, Iniesta le dio un buen balón a Henry, que disparó bien, pero alto. Así, con el 1-0 se llegó al descanso.

Sin cambios en el descanso, la segunda parte empezó con un Barça algo ‘frío’. Pero duró poco. Pronto el equipo se puso las pilas y empezó a cercar la portería de Rui Patricio.

En el minuto 8, Messi remató alto tras una jugada individual. Y en el 14 llegó el 2-0. Abel empujó a Eto’o dentro del área cuando el camerunés intentaba rematar un centro de Xavi. Penalty muy claro y el mismo Eto’o que se encargó de transformarlo engañando muy bien al portero.

Poco después, Eto’o se fue al vestuario y entró en su lugar Touré Yayá. Eso hizo que Iniesta adelantara su posición por la izquierda y Henry, por fin, pudiera ubicarse en el centro de la delantera.

El partido parecía decidido, pero este Barça sigue demostrando graves carencias defensivas, en especial en las jugadas a balón parado. Moutinho (22′) dio un primer aviso con un fuerte disparo desde fuera del área que paró Valdés. Y cuatro minutos después llegó el gol del Sporting. Falta lateral lanzada por Veloso y Tonel, sin que nadie se lo intentara ni impedir, que remata con total comodidad (quizá levantando demasiado la pierna) al fondo de la portería.

Pues nada, como suele ocurrir con el Barça a sufrir. Pedro sustituyó a Henry dejando una delantera inédita formada por él mismo, Messi e Iniesta. Pero el problema era que el Sporting ya se creía a esas alturas que podía empatar el partido. El balón empezó a merodear los alrededores de la portería de Valdés, aunque sin acierto de los portugueses. Messi tuvo en sus botas la tranquilidad en dos ocasiones consecutivas, pero primero desde dentro del área remató al cuerpo del portero (35′) y poco después (37′) solo a un metro de la portería remató fuera incomprensiblemente.

El Barça siguió buscando el gol de la tranquilidad. Iniesta (34′) remató demasiado cruzado. Pero el que no falló fue Xavi (42′) quien remató en el segundo palo un centro de Iniesta y marcó el 3-1, el gol que, ahora sí, llevaba la tranquilidad al Camp Nou.

Y ahí se acabó todo. El Barça debutó en la Champions con una victoria más que merecida pero que, a pesar de todo, sigue sin despejar algunos temores. Dos de los tres goles llegaron a balón parado y en defensa se siguieron observando lagunas peligrosas. Pep Guardiola sigue teniendo mucho trabajo por hacer… y poco tiempo, porque los resultados no pueden esperar.

3-FC Barcelona: Valdés; Alves, Piqué, Márquez, Puyol (Sylvinho, 88′); Xavi, Keita, Iniesta; Messi, Eto’o (Touré Yayá, 66′) y Henry (Pedro, 74′)

1-Sporting: Rui Patricio; Abel, Polga, Tonel, Caneira (Pereirinha, 79′); Romagnoli (Veloso, 64′), Rochemback, Moutinho, Derlei, Izmailov y Yannick (Postiga, 61′).

Goles: 1-0 Márquez (20′). 2-0 Eto’o (p) (58′). 2-1 Tonel (72′). 3-1 Xavi (87′).

Arbitro: Laurent Duhamel (Francia). Tarjetas amarillas a Piqué (69′); Rochemback (85′)

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